Filosofía Era Medieval




¿Qué es la filosofía medieval?

La filosofía medieval fue un conjunto de corrientes de pensamiento que se desarrollaron entre la caída del Imperio romano y el Renacimiento. Se caracterizó por la búsqueda de la cohesión entre la filosofía clásica y el cristianismo. 

  • La subordinación de la filosofía al servicio de la teología, es decir, la ciencia que estudia a Dios y su relación con la creación. 
  • La influencia de los pensadores griegos, sobre todo Platón y Aristóteles, y sus escuelas, que fueron relecturados e interpretados a la luz de las verdades reveladas.
  • La discusión sobre el problema de los universales, es decir, la relación entre las ideas abstractas y las cosas concretas, lo general y lo particular.
  • La búsqueda de una síntesis entre fe y razón, o filosofía y teología, que se logró plenamente con Santo Tomás de Aquino en el siglo XIII.
  • El desarrollo de la ética y la política como ramas de la filosofía práctica, que se ocupaban de cuestiones como el bien, la felicidad, él poder y la autoridad.
La filosofía medieval fue una etapa muy rica y diversa en el pensamiento occidental, que tuvo aportes y limitaciones para el desarrollo posterior de la filosofía. 

Algunos de los autores más importantes de la era medieval fueron Agustín de Hipona, Juan de Salisbury, Tomás de Aquino y Marsilio de Padua.

San Agustín de Hipona



Agustín nació en el 354 EC en la ciudad de Tageste, Numidia (actual Argelia), y asistió a la escuela tanto en Madaura como en Cartago, donde estudió gramática y retórica. Mientras que su madre era cristiana, su padre era pagano y luego se convirtió, posiblemente en su lecho de muerte, al cristianismo. Años más tarde, en sus Confesiones, Agustín admitiría haber vivido la vida de un “libertino”, incluso engendrando un hijo. Es conocido por la cita "Señor, hazme casto, pero todavía no". Desilusionado, acabó rechazando el cristianismo por el estilo de escritura y la crudeza doctrinal de la Biblia, y se volvió a las enseñanzas del profeta persa Mani (216-276 EC). El maniqueísmo era una mezcla de budismo, cristianismo, judaísmo y gnosticismo, que preconizaba el dualismo del bien y el mal, donde la humanidad era en parte buena pero también en parte mala. Seguiría fiel a esta doctrina durante más de nueve años, hasta que regresó a su ciudad natal para abrir una escuela y luego, finalmente, se iría para enseñar retórica en Cartago.

En su pensamiento predomina la intuición intelectiva sobre el raciocinio científico, y es considerado como un sabio por muchos de sus contemporáneos e incluso posteriores discípulos. Escribió numerosas obras de indiscutida actualidad y vigencia, como Confesiones y Ciudad de Dios. 

Obispo de Hipona y autor prolífico, durante su vida trabajó sobre muchísimos temas. Entre ellos podemos encontrar la belleza, el bien, el mal, el orden, el amor a Dios, el tiempo y la memoria. 

Retomó a Plotino, uno de los fundadores del neoplatonismo, para elaborar una teoría del tiempo como dimensión del alma y se embarcó en distintas polémicas teológico-intelectuales de la época, como puede verse en sus cartas a los maniqueos, el arrianismo o los pelagianos. 

Santo Tomás de Aquino 


Santo Tomás de Aquino nació en 1225 en Nápoles y falleció en 1274 en la Abadía de Fossanova. Su obra fue influenciada por Aristóteles, Agustín de Hipona, Platón y Sócrates. 

Es uno de los teólogos más importantes de la filosofía medieval y el que más lejos pudo llevar la sistematización de la teología como pensamiento filosófico unificado.

Sus escritos más conocidos son los comentarios a la obra de Aristóteles y su Suma teológica, muy estudiada por sus colegas y continuadores. Se le considera el máximo representante de la escolástica, que fue una doctrina de pensamiento teológico que floreció durante los siglos X a XIV. 

Entre los escolásticos más famosos, además de Santo Tomás, se puede hallar a Eriúgena, como antecedente, a Duns Scoto, Bernardo y Thierry de Chartres y a Anselmo de Canterbury. Las principales ocupaciones de los escolásticos fueron el estudio de los universales, la recuperación de Aristóteles gracias a textos árabes y judíos, y la separación de la fe y la razón. 

La filosofía de Santo Tomás recibió una gran influencia de Aristóteles y los pensadores que fomentaron sus obras, de la filosofía árabe y de los trabajos de la patrística en general, especialmente de San Agustín y Boecio. Dedicó gran parte de su obra a conciliar razón y fe, se apoyó en la metodología aristotélica e intentó sintetizar la especulación agustiniana. 

Hildegarda de Bingen

Hildegarda de Bingen (también conocida como Hildegarde von Bingen, 1098-1179 d.C.) fue una mística cristiana, abadesa benedictina y polímata experta en Filosofía, composición musical, herbología, literatura medieval, cosmología, medicina, biología, teología e historia natural. Se negó a ser definida por la jerarquía patriarcal de la Iglesia y, aunque acató sus restricciones, sobrepasó los límites establecidos para las mujeres.

Además de su impresionante obra y sus etéreas composiciones musicales, Hildegarda es conocida sobre todo por su concepto espiritual de Viriditas («verdor» o «fecundidad»), la fuerza vital cósmica que infunde el mundo natural. Para Hildegarda, lo divino se manifestaba en la naturaleza y era evidente a través de ella. La naturaleza en sí no era lo divino, si no que el mundo natural era prueba de Dios, existía gracias a Él y lo glorificaba. También es conocida por sus escritos sobre el concepto de Sapientia (sabiduría divina), concretamente la Sabiduría Divina Femenina inmanente que se acerca al alma humana y la nutre.


¿Cuál es la importancia de la filosofía medieval en la actualidad?

1. Contexto histórico: El estudio de la filosofía medieval proporciona información valiosa sobre los desarrollos intelectuales y culturales de la Edad Media, que sentaron las bases para el pensamiento occidental moderno. Comprender el contexto histórico de la filosofía medieval nos ayuda a apreciar la evolución de las ideas y las contribuciones de los pensadores medievales a diversos campos de estudio.

2. Continuidad del pensamiento: Muchos conceptos y debates de la filosofía medieval continúan influyendo en las discusiones filosóficas contemporáneas. Las ideas sobre ética, metafísica, epistemología y teología desarrolladas durante la Edad Media todavía resuenan entre los filósofos contemporáneos y son relevantes para los debates en curso en filosofía.

3. Conexiones interdisciplinarias: la filosofía medieval se cruza con varias disciplinas, incluidas la teología, la literatura, el arte, la ciencia y la teoría política. Explorar los textos filosóficos medievales puede profundizar nuestra comprensión de estos campos interconectados y arrojar luz sobre el panorama cultural e intelectual más amplio de la Edad Media.

4. Investigación ética y moral: los filósofos medievales se enfrentaron a cuestiones sobre la moralidad, la virtud, la justicia y la naturaleza de la buena vida. Sus marcos éticos, arraigados tanto en la teología cristiana como en la filosofía clásica, ofrecen perspectivas valiosas sobre cuestiones éticas contemporáneas y proporcionan una base para la investigación moral.

5. Diálogo entre fe y razón: Los filósofos medievales entablaron un rico diálogo entre fe y razón, buscando reconciliar las creencias religiosas con la investigación filosófica. Este diálogo sigue siendo relevante en las discusiones contemporáneas sobre la relación entre religión, ciencia y filosofía, y puede informar nuestra comprensión del razonamiento basado en la fe y la investigación racional.

La filosofía medieval ha dejado un legado duradero en la actualidad en áreas como la teología, la ética, la lógica y la metafísica. También ha contribuido al desarrollo de corrientes humanistas, la educación y las universidades. 

En general, estudiar la filosofía medieval enriquece nuestra herencia intelectual, fomenta conexiones interdisciplinarias y proporciona información sobre preguntas duraderas sobre la naturaleza de la realidad, el conocimiento, la moralidad y la condición humana




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